El papa Francisco y el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, mantuvieron este lunes una larga reunión en el Vaticano en la que hablaron especialmente sobre la ciudad de Jerusalén y la necesidad de impulsar la paz en la región.

El encuentro a puerta cerrada duró 50 minutos, más de lo habitual, ya que este tipo de reuniones suele rondar la media hora, y ambos trataron la situación en Oriente Medio y particularmente el estatuto de Jerusalén, según informó la Santa Sede.

El papa y Erdogan evidenciaron “la necesidad de promover la paz y la estabilidad en la región a través del diálogo y de la negociación, y con respeto a los derechos humanos y a la legalidad internacional”.

El presidente turco Recep Erdogan fue recibido por el papa Francisco

El presidente turco Recep Erdogan fue recibido por el papa Francisco

El tema, sobre el que ambos ya habían hablado telefónicamente, surge después de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, haya reconocido a la Ciudad Santa como capital de Israel, rompiendo el consenso internacional que existía alrededor de esta urbe, disputada por israelíes y palestinos.

En una entrevista el domingo al diario La Stampa, el presidente turco dijo que la iniciativa de Trump es “contraria a la ley internacional”, y aseguró coincidir con el Papa en la defensa del statu quo de Jerusalén, algo que pretenden preservar.

También repasaron las relaciones entre Turquía y la Santa Sede, que en 2015 atravesaron un bache después de que el Papa aludiera al genocidio armenio, así como sobre la situación general del país de Asia Menor y de la comunidad de católicos que viven allí.

Erdogan viajó junto con su esposa Emine, su hija Esra y su yerno y ministro de Energía, Berat Albayrak

Erdogan viajó junto con su esposa Emine, su hija Esra y su yerno y ministro de Energía, Berat Albayrak

Sobre la mesa estuvo “el compromiso de acoger a numerosos inmigrantes” por parte de Turquía, que recibe a muchas personas que huyen de la guerra en países vecinos como Siria, acogidas en su suelo tras los controvertidos acuerdos de la Unión Europea de 2016.

Tras la reunión se procedió al tradicional intercambio de regalos: Erdogan le ofreció un cuadro con una panorámica de la ciudad de Estambul, sobre el que le indicó algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad de Bósforo, como la Mezquita Azul.

También un baúl con cuatro libros, entre los que se encontraba Mesnevi, del místico persa del siglo XIII Yalal ad Din Muhammad Rumi, y otros tres con su historia y su biografía.

Es la primera visita de un presidente turco al Vaticano en 59 años

Es la primera visita de un presidente turco al Vaticano en 59 años

“Cosas místicas”, ha respondido el pontífice al presidente turco, que en todo momento se mostró sonriente.

Por su parte, el Papa ofreció a Erdogan un medallón de bronce que representa “un ángel de la paz que estrangula al demonio de la guerra” y que es “símbolo de un mundo basado en la paz y la justicia”.

También le regaló un grabado en aguafuerte con la basílica de San Pedro con sus dos campanarios frontales construidos y, como es habitual, su encíclica Laudato Si (2015), sobre ecología, y el mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de este año.

Ambos acordaron la necesidad de “promover la paz y la estabilidad” en el Medio Oriente

Ambos acordaron la necesidad de “promover la paz y la estabilidad” en el Medio Oriente

La llegada de Erdogan al Vaticano, la primera de un presidente turco en los últimos 59 años, estuvo protegida por un potente dispositivo de seguridad, con las inmediaciones cortadas al tráfico y con controles policiales para acceder a pie al área de San Pedro.

Erdogan también se reunirá este lunes en Roma con el primer ministro italiano en funciones, Paolo Gentiloni, y con el presidente de la República, Sergio Mattarella, y mantendrá un encuentro por la tarde con un grupo de empresarios.

Su llegada ha sido recibida con críticas por parte de grupos a favor de los kurdos y organizaciones defensoras de los derechos humanos, y también por su decisión de no comparecer ante los medios ni siquiera tras el encuentro con Gentiloni, cuando normalmente tiene lugar una rueda de prensa.

universo telegram 2018