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«Asiria establece un nuevo rey sobre Israel»

Este habría sido el titular de la Biblia para describir el nuevo gobierno de Israel a punto de prestar juramento la próxima semana. Para derrocar al Primer Ministro Benjamin Netanyahu, la «Coalición de Cambio» encabezada por Yair Lapid y Naftali Bennett necesitaba que Ra’am, el ala política de la Rama Sur del Movimiento Islámico, forjara una mayoría de 61 escaños necesaria para establecer un gobierno. Al final, fue Ra’am quien decidió quién sería el próximo primer ministro de Israel.

Irónicamente, fue el propio Netanyahu quien primero cruzó esa línea roja e inició conversaciones de coalición con Ra’am después de darse cuenta de que no podía establecer un gobierno sin el apoyo del Movimiento Islámico.

Negociar a tan altos niveles con un partido árabe independiente para decidir quién será el primer ministro de Israel representa una nueva realidad para la democracia judía. Nunca antes un partido árabe independiente se había unido a una coalición de gobierno. Todo el asunto trae recuerdos de un momento más simple no hace mucho cuando la política y los políticos árabes…

En votación secreta los miembros del Parlamento de Israel la Kneset en hebreo, eligieron la semana pasada a Itzjak Herzog cómo Presidente de Estado para los próximos 7 años en reemplazo de Reuben Rivlin quien terminará su periodo el próximo 9 de julio.

Israel es una democracia parlamentaria por lo cual el Presidente del Estado no gobierna el país sino que tiene funciones de carácter protocolar y formal. Es elegido por la Kneset a través de votación secreta y su figura representa la unidad del estado por encima de la política partidista por ello siempre han sido escogidos para esta dignidad personalidades que han aportado de manera notoria al país.

En la antigüedad el Nasí o Presidente era Jefe del Sanhedrin que fue durante siglos el ente judicial y legislativo supremo en la Tierra de Israel.

En la actualidad entre las principales funciones del Presidente están la de recibir las credenciales de los enviados extranjeros y nombrar a su vez a los miembros de las delegaciones diplomáticas en el extranjero, firmar tratados y leyes adoptadas por la Kneset, nombrar jueces entre otras varias actividades adicionales.

En Israel quien gobierna y administra el país es el Primer Ministro nombrado por una coalición de mayoría conformada entre los miembros de la Kneset y justamente este domingo 13 de junio, si se mantiene firme la coalición de gobierno, Naftali Bennett deberá asumir como Primer Ministro

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